Para el
invitado
Invitados cuidadosamente seleccionados. Conversaciones sin pitch. Una mesa diseñada para que todos tengan una razón real para estar ahí.
Diseño conversaciones ejecutivas en Bogotá: mesas pequeñas, invitados curados, cero pitch, y una síntesis que a tu equipo le sirve al día siguiente.
Stripe Community Builder · activo en fintech (Colombia · NY/SF) · fundador de Dipy
Confían en mí y en lo que hago. Yo confío en ellos para las marcas con las que trabajo.
Las empresas no necesitan otro evento lleno de saludos rápidos. Necesitan conversaciones donde los decisores correctos puedan pensar en voz alta, sin presión comercial, con una razón clara para confiar en la sala.
Desde la cena hicimos match con uno de los miembros para una alianza comercial que une nuestras habilidades, justo lo que él necesitaba para su proyecto.
Fue una gran experiencia. Se sintió un ambiente cercano, con personas abiertas a compartir, escuchar y construir relaciones reales.
Invitados cuidadosamente seleccionados. Conversaciones sin pitch. Una mesa diseñada para que todos tengan una razón real para estar ahí.
Lo difícil no es que te contesten un correo. Es que un decisor te dedique dos horas de atención sin sentir que entró a una reunión comercial. La marca no compra un escenario ni una lista de leads: participa en una conversación relevante con cuentas y cargos acordados antes de convocar. Yo preparo esa conversación y una razón natural para volver a hablar; tu equipo convierte con contexto y con el permiso del invitado.
Cada formato tiene tamaño, intención y resultado distintos. Ninguno es un evento genérico.
Encuentros premium, curados y moderados para decisores e invitados clave en venues privados de Bogotá. De 6 a 8 personas: el número mágico.
Relación real con decisores en un contexto premium.
Explorar este formatoMesas de conversación alrededor de un tema estratégico. Curación por relevancia, no por logos.
Diálogo entre pares, sin escenario de ventas.
Explorar este formatoEl conocimiento de la marca entregado como clase por una voz externa creíble, o conducido por un anfitrión que presenta a los voceros y sostiene el tono.
El saber de la empresa se escucha sin sonar a pitch.
Explorar este formatoExperiencias de comunicación, liderazgo y confianza para equipos que necesitan alinearse de verdad.
Alineación y confianza dentro del equipo.
Explorar este formatoTu equipo ya sabe vender. Yo preparo una conversación a la que valga la pena llegar. Acordamos cargos y cuentas antes de convocar: si un perfil confirmado no llega, lo descuento de la factura o lo repongo en una próxima mesa, como prefieras. Lo que sí queda en manos de tu equipo es la síntesis con contexto y las continuidades que el invitado autorizó. Cierres no prometo, porque dependen de tu equipo y del tiempo de cada cuenta.
Definimos juntos el tema, el perfil de invitados y la intención estratégica de la marca.
Claridad compartida antes de invitar a nadie.
Acuerdo contigo el decisor ideal: cargo, sector, complementariedad.
Solo decisores que encajan con el tema.
Armo la lista por relevancia y calidad de conversación, no por logos.
La sala se arma por relevancia, no por volumen.
Diseño una convocatoria cuidada, en formato application-only cuando aplica.
Convocatoria que filtra y eleva el tono.
Selecciono un espacio privado (en Bogotá o en la ciudad del proyecto) y cuido los detalles de mesa que comunican intención.
Un espacio que comunica intención desde la mesa.
Modero en vivo, incluyo a los callados y cuido el tono para que la marca esté, logrando su propósito.
La marca presente, sin monopolizar la conversación.
Después de la mesa entrego una síntesis curada que devuelve valor a los participantes y ofrece un punto legítimo para retomar la conversación.
Continuidad con contexto y respetando la disposición del invitado.
Trabajo sobre todo en fintech, SaaS, servicios profesionales, legal y equipos de producto e ingeniería: es donde ya tengo red y criterio de convocatoria. Si tu sector no aparece, en la llamada vemos si puedo reunir los cargos que necesitas. Si no es viable, te lo digo con claridad en esa misma llamada.
Galería de cenas Dipy. 3 fotos.
Dipy es la comunidad que fundé y continúo operando en Bogotá. En sus cenas aplico de forma recurrente el mismo principio que llevo a las empresas: pocas personas, curación cuidadosa y ninguna presión comercial.
6 personas cuidadosamente elegidas. Sin pitches. Solo conversaciones genuinas entre personas que traen algo valioso a la comunidad.
Dipy es donde este método corre de forma recurrente: mesas de seis, tres cenas ya realizadas y más de 20 miembros activos en Bogotá. En esas mesas se han sentado fundadores y perfiles senior de producto, legal, ingeniería y creativos; una de esas voces está más abajo en esta página. Ahí se ve lo que sí sostengo: convocar con criterio, facilitar conversaciones útiles y mantener la relación después de la mesa.
Vínculos profesionales que trascienden la mesa.
Esperaba llegar a una cena más y terminé asombrado, sin poder medir todo el increíble valor que aportaron las personas que conocí esa noche.
Como host, no delego la parte más delicada del evento: leer la sala, curar los perfiles y cuidar la calidad de la conversación.
Combino 16 años en software, liderazgo en fintech internacional (Zoe Financial en Nueva York y PayJoy en San Francisco), creación de comunidades y facilitación presencial. Mi presencia no es decorativa: es parte del producto.
La reputación en juego es la mía, en cada invitación y en cada silla. No es una agencia con un moderador rotativo: es un solo nombre que responde por la mesa. Por eso no diseño eventos para entretener: creo las condiciones para que la confianza empiece.
No. La marca anfitriona propone el tema y participa en la conversación, pero el formato no está diseñado como pitch. La confianza se cuida porque el invitado debe sentir que su tiempo fue respetado.
Ignacio define el perfil ideal junto a la empresa y luego cura la lista por relevancia, complementariedad y calidad de conversación.
Depende del objetivo: una cena privada va de 6 a 8 invitados, el número mágico, un roundtable con 8 a 14, y una masterclass o evento de conocimiento puede crecer si conserva curación y conversación.
Mi trabajo parte de 1.500 USD para una mesa privada de 6 a 8 personas: tema, curaduría y convocatoria, moderación y síntesis. Venue, alimentos y producción se cotizan por separado a costo de proveedor. Aprobamos presupuestos a libro abierto: antes de comprometerte ves el total exacto, desglosado. El valor sube con el tamaño, el venue y la dificultad de convocatoria. En la llamada inicial confirmamos encaje y rango.
Estrategia del tema, curación de perfiles, diseño de la experiencia y facilitación en vivo. Su presencia es parte del producto, no decoración.
Entrego una síntesis curada de la conversación a todos los invitados (incluidos los que no pudieron asistir). Devuelve valor a los participantes y ofrece un punto legítimo para retomar la conversación, respetando siempre su disposición.
Antes de empezar acordamos cómo evaluar la mesa: perfiles asistentes, calidad de la conversación, participación y conversaciones que los invitados aceptan continuar. Medimos lo que ocurre por decisión propia del invitado, no por presión. Cierres no prometo: creo el contexto para que tu equipo comercial pueda continuar la relación.
Trabajo sobre todo con B2B tech, fintech, SaaS, servicios profesionales, venture, legal, compliance, producto e ingeniería: es donde ya tengo red y criterio de convocatoria. Si tu sector no aparece, en la llamada vemos si puedo reunir los cargos que necesitas. Si no es viable, te lo digo con claridad en esa misma llamada.
Bogotá es mi base y donde más trabajo hoy, porque el valor está en conocer personalmente a quien invito. Si necesitas la mesa en otra ciudad, se puede evaluar: te digo con franqueza si allá puedo convocar con el mismo criterio, porque sin eso la mesa no funciona. Lo que evaluamos es red, traslado y logística.
No como producto principal. La oferta es presencial, y ahí está la ventaja.
30 minutos para revisar objetivo, formato y total de inversión. Antes de empezar acordamos cómo evaluar la mesa: perfiles, calidad de conversación y continuidades autorizadas. Si no encaja, lo sabremos en esa misma llamada.